Josefa y Nelson, Papás de Juanita, 4 meses.

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A los 3 meses, de un minuto a otro la Juanita pasó de  dormir maravilloso a demorarse 4 horas en dormirse y con llanto desesperado. No entendía qué pasaba o qué podía estar haciendo mal. Traté de empezar a seguir varios consejos de Instagram, pero no lograba mucho, necesitábamos tener una guía y entonces llegamos donde la Caro. Nos presentó distintas opciones para llevar a cabo un "Plan de sueño". Siento que siempre nos supo leer y escuchar, nos mostró lo que le parecía más respetuoso para mí y para mi hija. Me propuso terminar primero con el llanto que me tenía muy mal y después ir generando el hábito de sueño.

Nos demoramos más, me frustré mucho en el camino, y el  apoyo de la Caro fue clave. Me entendió, me animó a seguir y no me dejó sola en ni un minuto. Suena "exagerado", pero de verdad que el agotamiento era tanto que necesitaba a alguien que me pudiera guiar en este proceso. A la semana empecé a ver cambios y a las 3 semanas la Juanita había mejorado considerablemente su dormir y, lo mejor es que ya no había llanto. 
Lo haría una y mil veces. Pareciera que es una exageración, pero estoy segura que si alguien con una hija o hijo que esté en nuestra situación, lee esto, entenderá lo importante que es en la vida familiar y la de un hijo el buen dormir.

Estamos imposible más agradecidos y la recomendamos pero al 1000% es excelente profesional y persona.

Barbara y Matías, papás de Vicente, 7 meses.

Niño gateando

El sueño de nuestro pollo cambió. No es que haya pasado a dormir toda la noche por arte de magia... No! fue un proceso de varios días, alrededor de 3 semanas e incluso más. Días intensos (nada peor a lo que ya veníamos viviendo antes) días en donde parecía estar muy cansado, pero con consistencia comenzamos a ver que Vicente se sentía cada vez más feliz y seguro en su cuna. Ya le incomodaban mis brazos para dormir, y eso me permitió aprovechar más los momentos de abrazos para jugar, para contener y para regalonear en las mañanas. Nuestra experiencia fue muy buena, la repetiría a ojos cerrados. Si bien en un principio teníamos varias aprensiones por todo lo que circula estos días en las redes sociales sobre los "entrenamientos de sueño", la Caro nos dejó muy en claro que esto no es un proceso de "entrenamiento" porque Vicente no es un perro ni un animal que queramos entrenar. Esa es la forma más básica de ver este proceso....lo que hicimos se llama Plan de sueño hecho en base a las necesidades de nuestro hijo y de nosotros como familia, respetando siempre lo que estamos dispuestos a hacer y lo que no, lo que nos hace sentido y lo que nos hace sentir cómodos haciéndolo.

Hoy vemos en nuestro hijo un niño más descansado, más curioso, más motivado por aprender y descubrir este nuevo mundo para él.